lunes, 29 de abril de 2013

ANTE LA CAMPAÑA DE DIFAMACIÓN CONTRA DN POR LA ULTRAIZQUIERDA DE VALLADOLID.

Ni DEMOCRACIA NACIONAL ni sus militantes tienen nada que ver con la pelea que se produjo entre jóvenes antagonistas el pasado sábado y que se saldó con un joven de izquierdas herido por arma blanca y con varios jóvenes detenidos.

Los detenidos por la policía no son militantes de DN y estamos en condiciones de asegurar que jamás han asistido a nuestros actos o conferencias, ni mucho menos a nuestro Centro Social El Alcázar.

Por todo ello nos parece una utilización repugnante del incidente que los colectivos antes citados convoquen su manifestación protesta frente a nuestra sede para tratar de incriminarnos en sus peleas ante la opinión pública.

DN condena toda violencia gratuita, algo que jamás hacen los colectivos de izquierdas que constantemente realizan campañas llamando a la violencia contra todos aquellos a los que tildan de "fascistas", es decir contra todos sus oponentes políticos y, en ocasiones, esas campañas acaban con malos resultados para ellos, como en esta ocasión. Ahora, nos parece más que sospechoso que cada vez que se producen enfrentamientos, los violentos militantes de izquierdas siempre salgan impunes y solo se detenga a sus opositores.

Democracia Nacional invita a todos los pucelanos a pasarse por sus instalaciones y conocer de primera a nuestra organización nacionalista española, sin dejarse engañar por las mentiras de los partidos corruptos del sistema o de la izquierda radical.

Democracia Nacional advierte de que la idea de los convocantes es manifestarse de forma violenta contra nuestra sede y conculcar nuestro derecho de reunión (y a tener una sede social) así que exige que se tomen las medidas oportunas antes que tengamos que lamentar más daños.

Democracia Nacional denuncia públicamente que esta campaña es fruto del nerviosismo de la izquierda radical al ver el avance de nuestras ideas entre la población vallisoletana.

Democracia Nacional es un movimiento que lucha por la defensa de los derechos de los españoles y por una verdadera democracia alejada de las mentiras marxistas y las manipulaciones liberales.

martes, 23 de abril de 2013

1º de Mayo en Madrid.

El gobierno de la nación, cediendo a las presiones de instancias supranacionales nada democráticas ha emprendido una política de recortes atroz que amenaza con desposeer de lo más básico a la mayoría de los españoles, dejándonos indefensos en manos del mercado, de sus multinacionales sin alma y de los usureros de la alta finanza internacional. Poco parece importarles que con sus recetas la economía no solo no mejore, si no que empeora día a día. 

Su discurso, lejos de cargar contra los culpables de esta crisis, carga contra el pueblo español, frases como "Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades" o "gastamos lo que no tenemos" son la excusa para rebajarnos los sueldos, quitarnos derechos sociales adquiridos gracias al sacrificio de nuestros antepasados o liquidar el reducido entramado económico del Estado Español. Crecimiento imparable del paro, recortes en educación, Sanidad, Defensa y miles de desahucios son los resultados de una política económica que no persigue a las grandes fortunas labradas de forma ilícita, ni persigue el despilfarro que supone mantener millones de inmigrantes improductivos o un estado hipertrofiado con 17 comunidades autónomas muchas de ellas dirigidas por los peores enemigos de la nación.

La política de la derecha es tan antisocial, antinacional y bárbara que esta dando alas a una izquierda que parecía hundida y apunto de desaparecer de nuestra historia.

Una izquierda más corrupta si cabe que la derecha, una izquierda sierva de los bancos y las grandes fortunas extranjeras, que ahora, de la forma más oportunista y descarada se presenta como la salvadora del pueblo, cuando allí donde gobiernan o han gobernado lo único que han hecho ha sido rebajar el nivel económico del pueblo a base de desmanes.

Esa izquierda pretende hacer creer a los españoles que si quieren derechos sociales tienen que quedarse también con el resto de su "pack", es decir con sus repugnantes políticas morales... apoyo constante a los movimientos separatistas y antiespañoles, islamización de España, aborto, apoyo a la inmigración masiva, adopción de todos los principios del lobby homosexual... etc.

Tanto, esta derecha liberal como esta izquierda antinacional forman las dos caras opuestas de una misma moneda. Por ello DN te propone algo diferente, la defensa de los derechos sociales, la defensa de las clases medias, del interés mayoritario de la nación desde la trinchera de la defensa irrenunciable de la patria española.

El pueblo español debe entender que sin nación no hay nada, que no es posible la defensa de los derechos sociales de los españoles si destruimos ese escudo que es la unidad nacional. Debe entender que tanto desde la izquierda como desde la derecha le están mintiendo. 

DN te propone una política diametralmente opuesta a la que nos ha llevado a la crisis, la única política económica que ha funcionado en la historia reciente de España, la del Estado Nacional que sacó a España del tercermundismo al que de nuevo nos han abocado estos falsos demócratas.

Por todo ello, este primero de Mayo, para protestar por las políticas antisociales del Gobierno y a su vez protestar contra la izquierda corrupta y apátrida nos sumamos a la manifestación convocada por un sindicato Nacional, el TNS, un sindicato de ideas nacional - sindicalistas que defiende los derechos adquiridos por nuestros padres bajo los colores de la enseña nacional.

Ha llegado la hora de dejar de lado pequeñas diferencias y lograr la unidad de acción, de demostrar al pueblo español que frente a las mentiras de unos y otros hay una tercera vía social y nacional, por ello convocamos a todo español que comparta estas ideas de resurgir nacional a acudir junto al TNS y bajo el lema LA ESPAÑA SOCIAL EN MARCHA se convoca este 1º de Mayo en Madrid.

Manuel Canduela.
Presidente de Democracia Nacional.

miércoles, 17 de abril de 2013

10 razones por las que consumir local.


1- Consumir productos locales es bueno para la economía local. Un euro gastado en productos cercanos genera el doble para la economía local.

2- Los productos son más frescos. Los productos transportados desde grandes distancias pueden haber estado semanas en congeladores.

3- La comida local sabe mejor. Un producto recolectado en su punto óptimo de maduración tiene mucho más sabor que uno recolectado prematuramente por condicionantes del transporte.

4- Son mas naturales. Los productos recolectados tradicionalmente cerca de tu casa tienen menos productos para conservarlos y aditivos.

5- Comer de esta forma reduce emisiones de gases contaminantes. Los medios que transportan los productos de lugares lejanos provocan elevadas emisiones de CO2.

6- Comemos productos de temporada. Al consumir productos locales automáticamente comemos productos de temporada que son más sanos. Además los productos de temporada son más baratos.

7- Conoces de donde vienen tus alimentos. Siempre es más reconfortante sentarte a comer sabiendo de donde proceden los productos. Conociendo al panadero, al agricultor, etc. y sabiendo como trabajan.

8- La comida local es variada. Un agricultor que no produce industrial mente puede dedicarse a producir una variada gama productos.

9- Impides monopolios que alteran los precios de origen. El 80% de los productos se distribuyen en España por pocas empresas que imponen los precios finales y que se produce y como. Apoyar a los pequeños productores sirve para luchar contra esto.

10- Comprando a los productores locales apoyas el desarrollo sostenible de sus tierras y negocios. Con ingresos dignos los productores locales permanecerán y utilizarán sus recursos generando riqueza y empleo para su comunidad.

lunes, 15 de abril de 2013

WERT DIMISIÓN, MANIFESTACIÓN DE RESPUESTA ESTUDIANTIL EN VALLADOLID.

Este pasado viernes tuvo lugar en Valladolid la ya anunciada manifestación de Respuesta Estudiantil, bajo el lema “Wert Dimisión. Por una educación pública y de calidad”.
Esta marcha ha sido la primera convocada por Respuesta Estudiantil en sus tres años de existencia, y como primer acto propio ha tenido una gran acogida.


A pesar de que la lluvia no cesó en todo el recorrido, se demostró el compromiso de los participantes pues hubo una buena afluencia de gente a pesar del adverso tiempo. El recorrido fue desde la Plaza Zorrilla, pasando por la Plaza Mayor y finalizó en la plaza de la Universidad.


En la Plaza Zorrilla estaba esperando un fuerte despliegue policial, dispuesto debido a la contra-manifestación convocada por la extrema izquierda.


En la Plaza Zorrilla se juntaron cerca de 300 participantes de todas partes de España, asistieron desde Galicia, León, Palencia, Asturias, Burgos, Zaragoza y Extremadura, aparte del autobús con gente de Madrid, Sevilla y Málaga.


Bajo la intensa lluvia comenzó la marcha de Respuesta Estudiantil, con pancartas en las que se podía leer “Wert Dimisión”, se portaban banderas de la organización y de España. En las calles vallisoletanas se podían escuchar los cánticos de los manifestantes que clamaban por una “educación pública y de calidad” y protestaban con las medidas tomadas en educación, el principal protagonista de estos cánticos era José Ignacio Wert, actual ministro de Educación, al que se le dedicaban canciones como “Dimisión, ministro de Educación” o “Fuera del Ministerio, ¡Ya no te quiero!”, también se coreaba “Fuera Banqueros de la Universidad” y cánticos de la organización como “La voz juvenil, ¡Respuesta Estudiantil!”.


Según avanzaba la manifestación, se podía ver la aceptación y como los viandantes daban la razón sobre los motivos de la marcha, una educación de mayor calidad.
Al final de recorrido, en la Plaza de la Universidad, hablaron tres miembros de Respuesta Estudiantil, dos de ellos de la delegación anfitriona, y el presidente de Respuesta Estudiantil. Se pararon algunos viandantes a escuchar las palabras de estos. Fueron discursos no muy extensos, pero de un mensaje muy directo, no al pagar más en educación recibiendo menos, que la educación sea accesible no sólo para los pudientes, sino para todos, y la importancia de la formación de la juventud para asegurar el futuro de España. 


Tras esto se dio por concluida la manifestación, y los miembros procedentes de otras provincias marcharon de vuelta.

Ante el nuevo plan de ajuste anunciado por Rajoy.

El presidente de España (o mejor dicho, el delegado de Bruselas en España) Mariano Rajoy, acaba de anunciar un nuevo plan de ajuste para el próximo día 26 de abril, incumpliendo una nueva promesa, ya que había dicho que no se iban a producir más recortes.

 Rajoy sigue obedeciendo órdenes llevando a cabo planes de ajuste cuyo objetivo real es que la banca internacional se siga cobrando la deuda que nos endosó prestándonos un dinero en su mayoría creado de la nada.

En realidad, no es una decisión de Rajoy, sino una nueva imposición de la Unión Europea. Como era de esperar, las medidas de ajuste tomadas por Zapatero y Rajoy durante los últimos años no han hecho otra cosa que agravar la situación. Pero en vez de cambiar de política, desde Bruselas se interpreta que el problema es que las medidas de ajuste no son lo bastante fuertes, por lo que piden que se aumente aún más la dosis.

Detrás de la medida está la gran banca internacional (en especial la alemana) que lo único que quiere es cobrarse la deuda privada que contrajo con las entidades financieras españolas pero que, tras ser convertida en deuda pública, ahora tenemos que pagar todos los españoles.

Parece ser que las medidas van a ser las habituales: subida de impuestos indirectos, profundizar en la reforma laboral, “hacer sostenible el sistema de pensiones”, es decir, bajarlas, y aumentar la edad de jubilación. Como siempre, estas medidas poco solucionarán. Siguen empeñados en que el problema de España es la legislación laboral, algo que no es cierto. Quieren aprovechar la situación para seguir privatizando gradualmente lo poco que queda (sanidad, pensiones) Quieren aprovechar para seguir precarizando el empleo y bajando los salarios, por eso nunca jamás, aunque tengamos seis millones de parados y siete millones de inmigrantes, piden que se reduzca el número de inmigrantes en España. 

Si seguimos así, poniendo el pago de la deuda por encima de todo lo demás, la consecuencia final será una economía dirigida a exportar, buena para las grandes empresas (nacionales y extranjeras) pero mortal para las pymes que dependen del mercado interno. Tendremos unas cifras macro-económicas (crecimiento absoluto del PIB) aparentemente buenas pero a costa de machacar a la mayoría de la población, cuyo nivel de vida será mucho peor. Y esto, en el mejor de los casos, pasaría a medio-largo plazo.

No podemos seguir dirigiendo nuestra política económica a “dar confianza a los mercados que nos han de prestar dinero”. Primero porque parece que nunca somos dignos de su confianza, ya que cuanto más sumisos y más obedientes somos, más nos sacuden. Y segundo porque hacerlo significa reconocer que nuestra soberanía es inexistente, ya que cualquier proyecto social y nacional es un espejismo si para financiarlo tienes que recurrir a los grandes bancos y fondos de inversión privados internacionales.


Tenemos que dejar de seguir las instrucciones de la UE. La misma UE que ha ido desmantelando todo nuestro tejido productivo durante los últimos 35 años para que España no fuera un competidor molesto para Francia y Alemania. La misma UE que hace un año aprobó un tratado de libre comercio agrícola con Marruecos muy negativo para la agricultura española ¿así es como quieren que les paguemos la deuda? La misma UE que sólo quiere a España como proveedor de mano de obra barata y de casinos, campos de golf, burdeles, macro-discotecas y drogas para los turistas europeos. El hecho de que nos obligaran a poner en la propia Constitución que el pago de la deuda externa es prioritario sobre cualquier otro debería ser suficiente para que entendamos a quién sirve la actual UE.

Como siempre, estas medidas de ajuste de poco servirán, porque no van a los problemas de fondo. Para DN, la única solución a la crisis, que no sólo es económica, sino también cultural, demográfica y territorial, es tomar las siguientes medidas:
  1. Renegociar una deuda que se ha vuelto impagable, para que haya una quita de la misma. Si no declararla como deuda odiosa.
  2. Cambio de funcionamiento del BCE. Este organismo debe dejar de poner por encima de todo el control de la inflación y dedicarse a financiar las economías europeas sin la carga de la deuda. Esa es la función básica de todo Banco Central.
  3. De lo contrario, hay que salir del euro, recuperar la soberanía monetaria y el control estatal de la emisión de moneda.
  4. Acabar con el privilegio bancario de crear dinero de la nada a través de la reserva fraccionaria.
  5. Bajar impuestos a pymes y a clases medias y trabajadoras. Al mismo tiempo, perseguir el fraude fiscal de los súper-ricos. Ni siquiera se trata de subirles los impuestos, sino que paguen lo que deben, como hace todo el mundo.
  6. Reducir población activa repatriando a millones de inmigrantes, empezando por delincuentes, ilegales y parados de larga duración. Mayor control de este colectivo, ya que el 75% no cotiza a la Seguridad Social.
  7. Abandonar la economía especulativa y recuperar la economía productiva: agricultura, ganadería, pesca, industria, tecnología, turismo de calidad. Recuperación de la Formación Profesional.
  8. Acabar con el actual Estado de las Autonomías.
  9. Plan de Recuperación Demográfica Española. De lo contrario, nuestra economía colapsará al no haber suficientes trabajadores ni consumidores. España no necesita más inmigrantes, necesita más españoles. El sistema de pensiones no se salva con recortes, sino con más empleo, más natalidad, más productividad y menos inmigración infra-cualificada. Por supuesto, ni la UE ni los neoliberales piden nada de esto, lo que demuestra que su auténtica intención no es salvar el sistema de pensiones, sino privatizarlo.
  10. Erradicación de la sociedad española de las dos ideologías que nos han traído hasta aquí: el marxismo cultural y el neoliberalismo económico

lunes, 8 de abril de 2013

Crónica conferencia sobre El REXISMO, en CSyN 'El Alcazar', Valladolid.

El pasado 30 de marzo como había previsto se realizó una conferencia en el CSyN 'El Alcazar' sobre la figura de Leon Degrelle.

 Decenas de jóvenes nacionalistas en el CSyN El Alcazar.

La asistencia a la misma fue un éxito, reuniendo a decenas de jóvenes nacionalistas de  todo Valladolid.A la misma asistió Pedro Chaparro dirigente nacional de DNJ, quien se desplazó para dar apoyo a los jóvenes militantes de DNJ Valladolid, que durante estas pasadas semanas han sufrido represión por parte del sistema.






Chaparro abrió la conferencia haciendo una pequeña introducción y habló de la importancia que tiene a día de hoy tomar ejemplo de figuras históricas como Leon Degrelle quien luchó por sus ideales hasta el último momento.



Jose Luis Arranz, delegado provincial de DN en Valladolid realizó una gran conferencia sobre el Rexismo, movimiento nacional revolucionario fundado por Leon Degrelle en Bélgica.


Tambien Jose Luis nos ilustró sobre la vida de Degrelle, sin duda una magnífica conferencia que dió paso a un pequeño debate al término de la misma.

Despues se realizó una fiesta de juventudes en el local.

martes, 2 de abril de 2013

Otra explicación a la crisis (II).

En el año 2007 estalla la crisis de las hipotecas sub-prime en Estados Unidos. España no estaba ligada a estas hipotecas (aunque tenía su propio peligro: la burbuja) pero sí que lo estaba Alemania, que cortó en seco su financiación a las entidades bancarias españolas que financiaban a su vez la construcción de viviendas, provocando un derrumbe en cascada de la economía. 

 
¿Es la crisis una excusa para crear un bloque Euro-Atlántico liderado por Estados Unidos?

En 2009 los bancos alemanes (y los franceses) estaban en una situación límite, pero los Estados salieron en su ayuda con cientos de miles de millones de euros. La economía se paralizó, y los Estados, en especial los del sur de Europa, se endeudaron para hacer frente a sus obligaciones. Como el BCE tiene prohibido financiar a los Estados, tuvieron que pedir prestado a la banca privada, la misma a la que acababan de rescatar.

La deuda de dichos Estados del sur aumentó mucho, pero no por despilfarrar sino para rescatar a sus bancos y cajas de ahorros. El Estado español salió en ayuda de sus entidades financieras poniendo dinero de todos los ciudadanos. Aún así, la deuda del sur seguía estando a niveles parecidos a la deuda de los Estados del norte. Pero dio lo mismo, las agencias de calificación anglosajonas empezaron a rebajar el valor de dichas deudas, lo que aumentaba la llamada prima de riesgo de dichos países, lo que les forzaba a pagar intereses más altos cada vez que pedían dinero prestado a la banca privada internacional. El proceso se repitió una y otra vez hasta que dichos Estados han llegado a una situación límite en el que ya no pueden seguir pagando la deuda. 

¿Qué hay realmente detrás de todo esto? Lo que estamos viendo es un plan anglosajón para desestabilizar la zona euro, seguir desmontando la soberanía de sus Estados-Nación, traspasar dicha soberanía a los burócratas de Bruselas, y que éstos en última instancia metan a la Unión Europea en una zona de libre comercio y en un único bloque Atlántico junto a los Estados Unidos. Un bloque construido para que la UE esté sometida a los intereses americanos, para que el euro se someta al dólar, para alejar a Europa de Rusia, para impedir que algún país productor de petróleo venda su producción en euros, para que el dinero del sur de Europa huya hacia Alemania, Inglaterra y USA. En lo político-militar, debilitar a estos países para que no se opongan a ser usados como bases militares en caso de guerra en Oriente Medio. En realidad no es un ataque “contra el euro”, ya que dicha moneda, con las políticas de ajuste no expansivas, sigue siendo fuerte (más que el dólar) El ataque es contra Europa y la soberanía de sus Estados-Nación. El último interesado en el fin del euro es Alemania, ya que el retorno a un marco revaluado sería negativo para su economía.

Este bloque estará liderado en Europa por Alemania, mientras que los países del sur de Europa se verán reducidos a la pobreza, trabajando para poder pagar una deuda impagable y limitándose a ser destino turístico y proveedor de mano de obra barata y alimentos para el norte. En el caso de los alimentos ni eso, ya que el plan es deslocalizar la agricultura a países como Marruecos o Turquía y luego establecer tratados de libre comercio entre ellos y la UE (en el caso marroquí ya se ha hecho).

Otro objetivo del plan es que la banca internacional (anglosajona y alemana, pero también árabes y chinos) se quede con los activos del sur. Dichos activos no dejan de perder su valor con la actual crisis por lo que la banca extranjera se los podrá quedar a precio de saldo. También se busca seguir con las clásicas medidas neoliberales: bajadas de salarios, reformas laborales, privatizaciones masivas (sanidad, pensiones...), quedarse con lo que quede de banca pública en el sur de Europa y, por supuesto, que los “mercados” sigan ganando dinero con las subidas y bajadas de las primas de riesgo. El tema de la prima de riesgo se ha relajado los últimos tiempos tras la intervención del BCE, pero sólo en un momento crítico y a cambio de durísimos planes de ajuste y más cesiones de soberanía a Bruselas.


                                        Mario Draghi, ex-Goldman Sachs y actual presidente del Banco Central Europeo


El plan se lleva a cabo a través de la coordinación del BCE con la Reserva Federal y el FMI. Hay que recordar que el BCE está dirigido por Mario Draghi, un ex-empleado del súper-banco Goldman Sachs, igual que ex-Goldman Sachs son los tecnócratas que se pusieron al frente de los gobiernos griego e italiano. En España, el representante de la banca mundial es su ministro de Economía, Luis de Guindos (ex-Lehman Brothers). La misión de todos ellos es asegurarse de que el dinero de los rescates, que supuestamente va dirigido a ayudar a las poblaciones de dichos países, vaya a parar a la cuenta corriente de los bancos acreedores.

¿Qué les queda a los países del sur de Europa en esta situación? Salirse del euro y debe ser España quien lidere el proceso. España, junto a Italia, Grecia, Portugal, Irlanda y ahora también Chipre, deben salirse del euro, recuperar su soberanía monetaria y recuperar la economía productiva. Incluso Francia puede también unirse al proyecto. Nadie más favorable que DN al proyecto Europa (o aún mejor, Euro-Rusia) pero para estar en esta UE progre-neoliberal y en este euro, cuyo proyecto, no sólo económico, sino también político, cultural y demográfico, es absolutamente contrario a todo lo que nosotros defendemos, con nosotros que no cuenten.

Es importante que dejemos de auto-castigarnos con nuestra supuesta culpabilidad de la crisis, pero también lo es reconocer que en parte es cierto. Los culpables reales son el entramado políticos-banca-gran empresa que han desguazado nuestra economía y nuestro ejército, han despilfarrado (ellos sí) dinero público en inversiones absurdas, han vendido nuestra soberanía, han troceado nuestro territorio con el demencial estado autonómico, han hundido nuestra demografía, han privatizado todas nuestras grandes empresas y bancos públicos, etc, etc. En apenas 35 años, los rivales externos junto a los traidores internos, se han cargado lo que en 1975 era un pujante país. Pero lo han hecho porque nosotros se lo hemos permitido, por lo que la única solución es una rebelión social y nacional ciudadana para recuperar lo que nos robaron. Rebelión liderada por Democracia Nacional.

lunes, 1 de abril de 2013

Otra explicación a la crisis (I).

En este artículo se pretende dar un punto de vista alternativo sobre la actual crisis. La explicación oficial viene a ser la siguiente: mientras los austeros y trabajadores europeos del norte se dedicaban a trabajar, los vagos y borrachos del sur se dedicaban a irse de fiesta, tocar la guitarra y a despilfarrar el dinero, provocando una crisis cuya única salida es que esos vagos del sur se pongan a trabajar y dejen de derrochar.


                                              ¿Son los españoles los únicos culpables de la crisis que vive España?

Hasta aquí la explicación oficial. Evidentemente falsa: el gasto público y el número de empleados públicos en el sur es bastante inferior al del norte. En la Alemania actual los sindicatos y la protección social son más fuertes que en el sur. En España se trabajan más horas que en Alemania. En los años previos a la crisis, el número de cotizantes en España pasó de 13 a 20 millones (vaya “vagos” más raros)  pero aún así la versión que tienen los nórdicos de la crisis se mantiene, incluso en España. Uno de los motivos se debe a la quinta columna existente en España, formada por los economistas neoliberales, siempre dispuestos a defender los intereses de Alemania, de USA, de Israel, de Inglaterra, de China...de quien sea, excepto de España.

Pero hay otras explicaciones a la actual crisis que vive España y todo el sur de Europa. Desde la transición, España es, en la práctica, una colonia americano-franco-alemana. Todos los dirigentes españoles desde entonces han estado sometidos a los intereses de dichos países. Sólo dos personas en dos momentos muy concretos se salieron del guión: Adolfo Suárez (siendo forzado a dimitir con toda la trama del 23-F) y José María Aznar (sufriendo los atentados del 11-M).

Los intereses franco-alemanes que financiaron al PSOE de Felipe González le exigieron, a cambio de la entrada de España en la UE, la práctica des-industrialización de España, acompañada del desgüace de su flota pesquera, de la reducción al mínimo de su agricultura, del cierre de cuatro centrales nucleares en construcción y toda una serie de medidas que han supuesto la destrucción económica de España a largo plazo. Para crecer, a España sólo le quedó fomentar la construcción masiva, produciéndose la primera burbuja inmobiliaria en el periodo 1986-1992, fomentada por las reformas legales que hizo el PSOE en el año 1985 y potenciada por las Olimpiadas y la Expo que iban a celebrarse en el año 1992
Dicha burbuja explotó, provocando una fuerte crisis de empleo en los años 93 y 94. Pero, al disponer España aún de la soberanía monetaria, pudo tomar medidas para mitigarla. Mientras tanto, en 1989 se había caído el muro de Berlín y se habían producido la reunificación alemana y la caída de la URSS, naciendo de nuevo Rusia como Estado independiente. En los gobiernos anglosajones saltó la alarma, ya que uno de sus principales miedos históricos ha sido una posible alianza Alemania-Rusia como el paso previo a una alianza Europa-Rusia que podría poner fin a la hegemonía anglosajona.

Por lo tanto, se repitió la jugada posterior a 1945. Entonces, se creó la Comunidad Económica Europea y se dividió Alemania para atraer a la parte occidental de este país a la órbita americana. Del mismo modo, en 1992 se firmó el Tratado de Maastricht como primer paso para la creación de la moneda europea. Dicho Tratado se hizo para seguir manteniendo a Alemania en el bloque atlántico y fuera de la órbita rusa. A cambio, las cláusulas del Tratado favorecían a las grandes empresas alemanas exportadoras, que podrían quedarse con todo el mercado europeo, ya que con el euro el marco alemán se devaluaría mientras que las monedas del sur de Europa se revaluarían haciendo menos competitivas sus economías. Sin industria, con economías débiles, y con una moneda fuerte, la sentencia de los países del sur estaba firmada. Además, se creaba el Banco Central Europeo con la condición de que se dedicara a “controlar la inflación” en vez de dedicarse a lo que debería: financiar las economías nacionales sin la carga de la deuda y al mismo tiempo protegerlas de los ataques de los mercados. Por lo tanto, para financiarse, los Estados tendrían que recurrir a la banca privada.
 
Rajoy, el lacayo a las órdenes de USA, Alemania y los mercados, partidario de seguir vendiendo soberanía a ese ente masónico-globalista llamado Unión Europea.

Pero no todo era tan bonito en Alemania. La situación de Alemania Oriental era tan desastrosa que hubo que tomar varias medidas. Primero se bajaron los tipos de interés (en Alemania y en el resto de Europa) para reactivar su economía. Segundo, el gobierno alemán tuvo que imprimir marcos de manera masiva para poder llevar a cabo la reunificación. Es muy importante señalar que este dinero no era ahorro de los alemanes, sino dinero nuevo creado de la nada. Alemania, a finales de los años 90 y principios de los 2000 vivió una fuerte crisis de paro que le llevó a incumplir sistemáticamente las condiciones del Tratado de Maastricht, pero no se le impuso ningún castigo por ello, algo parecido a lo que ocurrió tras la Segunda Guerra Mundial, cuando se le perdonó gran parte de la deuda y no sólo eso, sino que se le ayudó de forma masiva con el Plan Marshall (que excluyó a España, por cierto) Y tercero, para potenciar su industria de exportación (a la UE pero también a otros países como Estados Unidos), los distintos gobiernos alemanes llevaron a cabo políticas dedicadas a congelar los salarios para, en efecto, ser más competitivos de cara al exterior, pero al precio de bajar su demanda interna, lo que hacía que, primero, al haber imprimido marcos en masa para absorber a la RDA y segundo, estar recibiendo una gran cantidad de dinero como pago a sus exportaciones, la banca alemana se encontrara con una brutal masa de dinero que no sabía donde colocar.

Mientras tanto, en España, los bajos tipos de interés y la política económica dedicada a la construcción masiva, había iniciado a finales de los años 90 una segunda burbuja inmobiliaria. Cuando dicha burbuja empezó a volverse peligrosamente grande, hubiera sido conveniente subir un poco los tipos de interés para frenarla, pero España ya no tenía la soberanía monetaria, por lo que no podía hacerlo. Quien tenía esa competencia era el BCE, pero no hizo nada, primero porque la Reserva Federal había bajado los tipos de interés en el año 2001 para provocar su propia burbuja inmobiliaria y segundo porque a Alemania le interesaba colocar todo su dinero en alguna parte ¿y dónde lo hizo? En los países del sur de Europa, sobre todo en España. 

Con la llegada del euro en 2002, Alemania transformó sus marcos en euros, los prestó a bancos y cajas españolas y así la burbuja siguió inflándose de manera brutal hasta el año 2007. Es decir, fue dinero básicamente alemán el que financió el “despilfarro” español (despilfarro sobre todo privado, detalle importante que muchos olvidan) por lo que si ahora los españoles no pueden devolverlo, el prestamista tiene que aceptar que no va a recuperar parte de lo que prestó. Aún peor cuando una parte importante de ese dinero prestado es dinero que los bancos alemanes crearon de la nada, lo que explicaría porqué los ultra-eficientes alemanes* prestaron ese dinero tan alegremente y porqué se niegan ahora a que sus entidades financieras sean auditadas. Pero ahora quieren cobrarse en dinero de verdad.

* Dejar claro que cuando hablamos de “los alemanes” nos referimos a sus élites políticas y financieras y no al pueblo trabajador alemán, víctima también de lo que está ocurriendo en Europa y con el nos solidarizamos totalmente.