martes, 20 de enero de 2015

Terrorismo islamista: las causas ocultas (II)


Guerras y atentados islamistas en benefico de USA-Israel

Ya hemos hablado de la alianza Estados Unidos-Arabia Saudí-Al Qaeda durante la guerra de Afganistán en los años 80. Todo el mundo reconoce la misma, aunque la versión oficial es que se rompió después de que Estados Unidos enviara tropas a Arabia Saudí en 1990, con el falso (como siempre) pretexto de que Iraq iba a invadir el país saudí. La presencia de tropas “infieles” en los lugares santos del islam habrían hecho que Al Qaeda se volviera contra sus antiguos socios ¿pero de verdad esto ocurrió? hay indicios para creer que no.

Ya hemos hablado de los atentados del 11-S. Analistas independientes de todo tipo coinciden en la imposibilidad de que un comando islamista llevara a cabo tal mega-atentado y sugieren que en realidad fue un auto-atentado. Una demolición controlada sería la causa de la caída de las dos torres (y de una tercera, la número 7, sobre la que no impactó ningún avión) y un misil habría impactado en el Pentágono, en lugar de un avión. Pero se le atribuyó la autoría a Al Qaeda, y como la base de este grupo estaba en Afganistán, los Estados Unidos tuvieron la excusa para atacar este país y, más tarde a Iraq, consiguiendo así rodear a Irán, cuya destrucción era el objetivo final del plan.

Antes, en los años 90, de nuevo Al Qaeda fue un aliado inesperado de los Estados Unidos. En este caso durante la guerra de Kosovo, último episodio del desmembramiento de Yugoslavia. Estados Unidos e Israel apoyaban a los narco-terroristas musulmanes del Ejército de Liberación de Kosovo, una banda de asesinos, traficantes de droga y de órganos humanos que luchaban contra los cristianos serbios. Finalmente, gracias a la colaboración de USA y Al Qaeda, estos asesinos lograron su objetivo: un nuevo Estado musulmán en plena Europa.

El 11 de marzo de 2004, de nuevo un atentado atribuido a Al Qaeda viene en ayuda de los Estados Unidos. En este caso, todas las encuestas daban como perdedor al Partido Republicano, pero tras el atentado hubo un cambio espectacular y los Republicanos lograron la victoria. Además, el atentado echó del poder al PP de Aznar. Fueron muchos sus errores, pero en política internacional había formado una coalición enfrentada al poder franco-alemán y aliada de USA en la guerra de Iraq, a la que se oponían Francia y Alemania. Además, había mucha tensión entre España y Marruecos en aquella época. El apoyo de USA a España le estaba saliendo muy caro, ya que debido al mismo se estaba deteriorando su relación con otros países: Marruecos y, sobre todo, Francia y Alemania, que amenazaban con salirse de la OTAN y crear un euro-ejército aliado a Rusia. Tras el 11-M, el nuevo gobierno del PSOE se plegó a las exigencias de Francia, Alemania y Marruecos, y España dejó de ser un estorbo. USA y Francia hicieron las paces. Francia y Alemania cambiaron su postura y apoyaron la ocupación USA de Iraq y renunciaron al Euro-ejército.

Y de este nuevo acuerdo entre Francia y USA vinieron las posteriores guerras de Libia y de Siria, casi calcadas en su ejecución. Es Arabia Saudí, con la complicidad de Francia y USA, la que recluta a mercenarios islamistas de Al Qaeda y de otros grupos y los lanza contra Gaddafi en Libia y contra Bashar al Assad en Siria. Con Gaddafi consiguieron su objetivo, pero no con Assad. Siria era aliado de Irán y enemigo de Israel, por lo que tenía que desaparecer. Pero Rusia dejó bien claro que no aceptaría el derrocamiento de su aliado sirio y la guerra sufrió un frenazo. Además, sectores cada vez mayores del ejército y de la población norte-americana empezaban a darse cuenta del increíble engaño al que estaban siendo sometidos ¿qué hacía el gobierno de Estados Unidos colaborando con Al Qaeda en Siria? ¿qué hacía colaborando con los responsables de la muerte de tres mil americanos el 11-S? ¿acaso no habían muerto miles de americanos durante las guerras de Afganistán e Iraq justamente por luchar contra Al Qaeda? Para arreglar la situación, dejaron de llamar Al Qaeda a los mercenarios islamistas y pasaron a llamarlos Estado Islámico y siguieron haciendo lo mismo. Su última aparición, fue de nuevo milagrosa, en este caso para Israel. Los israelíes estaban bombardeando Gaza y habían provocado la muerte de dos mil palestinos (la mayoría civiles), la comunidad internacional estaba criticando duramente la intervención, pero de repente aparece el Estado Islámico en Iraq y en Siria y empieza a cometer atrocidades. Automáticamente, la invasión de Gaza desaparece de la escena internacional y la ecuación Estado Islámico = Hamas aparece en todas partes. Israel pasa de ser un agresor de palestinos a “defensor de Occidente contra el islamismo”. Curiosamente, el Estado islámico hace declaraciones contra los cristianos y contra los chiítas sirios y los libaneses de Hezbullah, pero nunca contra Israel.


El senador americano y ex-candidato a la presidencia John McCain con los terroristas islámicos de Siria

El integrismo y el terrorismo islámico existen, sin duda. No son una invención de nadie. Pero sí que pueden ser utilizados, incluso sin ellos saberlo, por parte de servicios secretos de algunos países. Es muy sencillo, teniendo en cuenta que son los saudíes y el resto de sátrapas de Oriente Medio los que controlan y financian a estos grupos, es lógico pensar que les pueden utilizar en su beneficio. Y es difícil pensar que los saudíes hagan algo así sin consultar antes con sus aliados americanos e israelíes.

Estas tácticas no son nuevas. Siempre se han usado. El mundo musulmán no es uniforme, ni mucho menos. En su interior siempre ha habido diferencias étnicas, nacionales y religiosas (árabes contra no-árabes, sunitas contra chiítas, también hay árabes cristianos) que han provocado constantes guerras entre ellos. Es muy fácil estimular estas diferencias para conseguir ciertos objetivos. Se estimularon durante la guerra del Líbano (rival de Israel en la época), se estimularon para provocar la guerra Irán-Iraq en los años 80 (dos de los principales enemigos de Israel), se estimulan ahora con los constantes atentados en Iraq contra los chiítas y promoviendo a los integristas sunies del Estado Islámico, para lanzarlos contra los cristianos y los musulmanes chiítas.

No sabemos aún si los atentados de París van en la misma linea. Desde luego, un objetivo están consiguiendo ¿qué ocurre cuando un islamista asalta un supermercado judío de París? Está trasplantando el conflicto palestino-israelí a Europa ¿y cuál es la consecuencia? que europeos, norte-americanos y occidentales en general ven a Israel como un nuevo “compañero de causa”, un amigo y el “escudo de Occidente” en oriente Medio.

En resumen, si las causas de este conflicto en Occidente son: la doctrina islámica estimulada en su versión más integrista por las dictaduras de Oriente Medio, la política internacional del eje USA-Israel-Arabia Saudí y la inmigración musulmana hacia Europa, la solución debe ser lo contrario. Occidente debe romper sus alianzas con Israel y Arabia Saudí, buscar nuevos recursos energéticos (porque comprando petroleo a estos sátrapas islamistas estamos financiando nuestra destrucción con nuestro dinero), impedir por todos los medios que los saudíes sigan promoviendo el integrismo islámico en el mundo musulmán e intentar que este mundo vuelva a la línea correcta que había tomado hasta los años 70 del siglo pasado: formas de gobierno nacionalistas, anti-islamistas y anti-sionistas. Auténticos patriotas americanos deben llegar al poder en su país y orientar su política exterior en beneficio del pueblo americano, no de Israel. Por último, el retorno de los inmigrantes musulmanes de Europa a sus países de origen es otra condición imprescindible.

Ya hemos dicho que los integristas islámicos existen. Seguirían siendo un peligro, incluso sin la ayuda de ningún Estado. Pero además, la demografía y la inmigración islámica son el auténtico peligro para Occidente (mucho más que el terrorismo) No seamos ingenuos. El mundo islámico está en pleno proceso de radicalización. Ese proceso lo tenemos en el norte de África, a las puertas de casa. La policía reconoce que es totalmente imposible tener controlados a todos los islamistas peligrosos que hay en España y Europa. Las comunidades musulmanes son escondites perfectos para que estos islamistas se oculten y pasen desapercibidos. Incluso siendo “moderados”, su efecto en el progreso y en el desarrollo de Occidente sería muy negativo, en el caso de que su número siga creciendo. De esta amenaza también surgirán enfrentamientos entre occidentales y musulmanes, enfrentamientos que pueden ser de nuevo manipulados por aquellos a los que le interesa crear un conflicto armado y mundial entre occidentales y musulmanes (conflicto que no queremos) por lo que los musulmanes que hay en Europa (al menos, la gran mayoría) deben ser repatriados cuanto antes a sus países, conseguir que allí se establezcan regímenes anti-islamistas y después establecer los acuerdos de amistad que sean necesarios entre esos regímenes y Europa.

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