miércoles, 25 de febrero de 2015

Bolibananismo moderno, o los hijos de Bentham —conozca usted el rostro de la política bolivariana.

En el imaginario popular, Venezuela se presenta como una "alternativa" al poder de EEUU en Iberoamérica. Un vistazo con lupa nos alejará rápidamente de esa idea.

• Venezuela no tiene ningún tipo de conflicto con el Fondo Monetario Internacional. Paga religiosamente sus deudas y mantiene excelentes relaciones con corporaciones transnacionales como la petrolera estadounidense Chevron-Texaco.

• Las demagogias antiyanquis del régimen bolivariano han tenido más bien poco efecto en las relaciones económicas Washington-Caracas. La isla de Grenada, bajo tutela de Washington, sigue siendo para Venezuela lo que Guantánamo es para Cuba, Hong Kong para China, las Malvinas para Argentina o Gibraltar para España. Gracias a Hugo Chávez, Washington consiguió el petróleo venezolano más barato de toda su historia. En 2006 el comercio bilateral EEUU-Venezuela subió la friolera de un 36%. Venezuela es el 11º socio comercial de EEUU y EEUU es el mayor socio comercial de Venezuela. "Las relaciones de Venezuela con las empresas estadounidenses son extraordinarias", aseguró un antiguo embajador de Venezuela en Washington. Y tenía toda la razón. EEUU es el destino número uno del petróleo venezolano (sin contar que muchos países caribeños receptores de petróleo venezolano, como Curaçao, son en realidad meras estaciones intermedias en el tránsito petrolero hacia los puertos estadounidenses) y Venezuela es el tercer exportador de petróleo para Washington, por lo que, si EEUU realmente quisiese, se hundiría la economía venezolana. Ésta es la realidad, por mucho que los políticos bolivarianos, con el difunto Chávez a la cabeza, hayan descalificado a Estados Unidos en infinidad de ocasiones. Por su parte, el ex-embajador estadounidense en Caracas consideraba que "Hay que juzgar a Chávez por sus acciones y no por sus palabras". 

Las "otras amistades" del difunto Hugo Chávez. Izquierda, encuentro con el entonces presidente George Bush padre en Houston, el 11 de Junio de 1999. Derecha, encuentro con la reina de Inglaterra, el 24 de Octubre de 2011.

• Varios Estados miembros de ALBA son, a la vez, pertenecientes a la Commonwealth británica: Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, y San Vicente y las Granadinas. Algunos de ellos, como San Cristóbal y Santa Lucía, tienen como primer socio comercial a EEUU. Esas islas, así como Guayana Esequiba (parte de la Guyana Británica supuestamente reivindicada por Venezuela), son, en la práctica, zonas francas donde EEUU y Reino Unido realizan sus trapicheos con Venezuela y donde los agentes atlantistas se mueven con total libertad. Naturalmente, las "zonas francas" están montadas para que sean los millonarios y ricos los que se beneficien del Caribe, no el pueblo estadounidense.

• La era chavista y madurista ha supuesto un crecimiento monstruoso y desproporcionado del poder de la Alta Finanza en Venezuela. Esto hemos podido verlo en el auge del financiero Grupo Banesco y su protagonismo en España con la compra de los activos correspondientes a la antigua Caixa Galicia. El presidente de Grupo Banesco, Juan Carlos Escocet, es un venezolano nacido en Madrid y educado en Miami, que colabora con diversas fundaciones y ONGs sin ánimo de lucro —entre ellas, la FundaMusical Simón Bolívar.

En Caracas, a orillas del río Guaire y al lado de la autopista Francisco Fajardo, la Universidad Central de Venezuela, el estadio olímpico y el Jardín Botánico, se encuentra Ciudad Banesco, un complejo financiero inaugurado en 2004 en plena era Chávez, y que pasa por ser la mayor sede bancaria de toda Iberoamérica. No está nada mal para un régimen político supuestamente socialista y anticapitalista.

•  Este crecimiento de las altas élites ha corrido parejo al hundimiento del resto de la sociedad, de tal modo que se han extendido los barrios degradados, el tercermundismo y la delincuencia en general. El 80% de la población de Caracas vive en barrios precarios, conocidos allí como ranchos. Es necesario hacer cola durante horas para acceder a bienes como la harina, la leche, el papel higiénico o los medicamentos básicos (los funcionarios gubernamentales pueden saltarse las colas). Buscar desperdicios entre la basura es una ocurrencia cada vez menos rara.
 
Click para agrandar. De nuevo en Caracas, la autopista Francisco Fajardo separa dos mundos (ver aquí otra vista del mismo lugar). El mundo de la izquierda contiene los sectores de la Urbina y el Márquez, se trata de zonas de clase media y receptáculos de inmigración española, portuguesa e italiana. A la derecha se encuentra una de las mayores favelas de Iberoamérica, Petare, con una población de casi medio millón de almas y cerca de 11 mil habitantes por km cuadrado. Esta favela ya era incipiente en los años 30 del siglo pasado, pero empezó a tomar su forma actual a partir de los años 60, inflada por un flujo migratorio de campesinos pobres y sin tierras, procedentes del interior de Venezuela. A pesar de ello, el ambiente de convivencia era bueno, y la delincuencia en esta barriada pobre era relativamente baja hasta que, a partir de los años 80, entró en escena la inmigración más conflictiva, procedente de Colombia y las islas caribeñas. Junto con el auge del narcotráfico en esta época, la favela se convirtió en un centro criminal de primer orden. Actualmente, el habitante promedio de esta barriada tiene una proporción de sangre subsahariana de más del 70%. De modo que tenemos a la izquierda una isla de piel clara de baja natalidad, y a la derecha un mar de piel oscura de alta natalidad. Para imponer el orden en estos entornos urbanos dejados de la mano del Estado, el régimen echa mano de milicias de delincuentes armados, algo reminiscente de la II República española. La gran ausente en esta instantánea, claro está, es la élite de clase alta. Atrincherada en urbanizaciones de lujo, se encuentra completamente protegida de los conflictos étnicos venideros, que eliminarán a la clase media venezolana como siniestra premonición de lo que le espera al resto de Occidente: la haitización.

• La favelización de la sociedad venezolana corre paralela al aumento desmesurado del crimen. En los 16 años de bolivarianismo en Venezuela, ha habido el doble de homicidios que represaliados en las cuatro décadas del franquismo en España. Los homicidios se han multiplicado por 3 y los delitos en general, por 5 —y subiendo—, de tal modo que Venezuela ha adelantado a Colombia. Los niveles de corrupción son de los más altos del mundo. El régimen mismo, a nivel de calle, se apoya a menudo en delincuentes comunes, a los que se arma para imponer la autoridad del gobierno allá donde los cuerpos militares y policiales regulares no llegan. Cada año, 1400 mujeres son asesinadas, en comparación con las cerca de 100 asesinadas anuales en España (país más poblado que Venezuela), de tal modo que Venezuela tiene una tasa de violencia contra las mujeres casi 25 veces superior a la española. Sólo en el año 2013, hubo en Venezuela casi 25 mil muertes violentas (muy por encima de las "sólo" mil de 1976). Esta cifra, por sí misma, puede que no nos diga mucho, pero las comparaciones nos harán ver rápidamente la magnitud del problema: se trata de una tasa de homicidios diez veces superior a la estadounidense, anualmente mueren violentamente más venezolanos que todos los españoles asesinados por el grupo terrorista ETA en toda su historia. Cada año en Venezuela causa más muertes que la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898, la guerra civil irlandesa de los años 20, la insurgencia Mau Mau en Kenia, la "guerra sucia" en Argentina, la Guerra de las Malvinas, la Guerra del Líbano de 1982, la dictadura de Pinochet, la guerra de los Balcanes en Croacia o diez años de "genocidio palestino". Seis años de régimen bolivariano suponen más muertes de las que hubo en la Guerra de los Cien Años. Asimismo, el sistema penitenciario venezolano pone los pelos de punta por estar hacinado y totalmente fuera de control. Estos hechos, que constituyen rasgos de Estado fallido, no impiden que la izquierda española progre y decadente —teóricamente obsesionada con los derechos humanos— se alinee con el régimen bolivariano, sin que el feminismo institucional europeo eleve tampoco la más mínima protesta.

• El régimen bolivariano no ha redundado en una verdadera regeneración social ni en mayor gravedad en las relaciones humanas. La superficialidad está por las nubes y, a pesar de los niveles de pobreza, los implantes de silicona en senos y las ortodoncias dentales están más demandados que nunca.

• El 12 de Octubre, considerado Día de la Hispanidad, fue rebautizado en 2002 como "Día de la Resistencia Indígena". Esto se complementó con el derribo de monumentos, incluyendo la estatua de Colón en Caracas, y con cambios en varios escudos municipales para adaptarse mejor a la mitología indigenista. El cerro más emblemático de Caracas, el Cerro de Ávila, estuvo a punto de ser cambiado varias veces por el nombre que le dieron los indios caribes. Todo esto a pesar de que varias poblaciones venezolanas (como Chacao o Chacaito) tienen nombres indígenas, homenaje a los caciques derrotados por los españoles. Esta obsesión por el borrado de memoria es reminiscente de India, donde las autoridades cambiaron varios nombres de ciudades para "descolonizarlos" (Bombay por Mumbai, Calcutta por Kolkata, Madras por Chennai, etc.). Para ser consecuente con sus ideas, Chávez hubiera tenido que desmantelar las ciudades, universidades, iglesias, infraestructuras, etc., construidas por los españoles o por descendientes de españoles étnicos, y también hubiera debido renunciar a su mismísimo apellido y su lengua materna.

Las acciones totalitarias del bolivarianismo indigenista en su esfuerzo por erradicar la memoria histórica, coinciden plenamente con los de sus equivalentes eurasiáticos —los fundamentalistas islamistas—, también destructores de todo patrimonio artístico que no concuerde con su sectaria visión del mundo. En la imagen, la estatua de Cristóbal Colón es derribada en Caracas por jóvenes bolivarianos, en 2008. Estos fanáticos ignoraban que su ídolo, Simón Bolívar, en el Congreso de Panamá de 1826, propuso homenajear a Cristóbal Colón, "creador de nuestro hemisferio". Curiosamente, todos los derribos de estatuas de conquistadores (que son los antepasados de los iberoamericanos actuales tanto como los indígenas o más) suelen venir seguidos de oleadas de haitización social.

• En su programa de televisión "Aló Presidente", el 27 de Abril de 2008, Chávez declaró que África es más "madre patria" que España, tratando a todos los venezolanos como descendientes de esclavos negros.

• La Venezuela bolivariana ha entrenado terroristas de la antiespañola ETA y les ha prestado cobijo.

• Distorsión de la figura histórica de Simón Bolívar con fines de manipulación política y social, tal y como hemos visto antes. 

• El politólogo Lyndon LaRouche considera que Hugo Chávez llegó al poder originalmente gracias a maniobras subrepticias de la embajada británica en Caracas y a una gira en Reino Unido inmediatamente antes de asumir el cargo. La operación británica consistía en usar a Chávez como catalizador para desatar el jacobinismo y el romanticismo radical por todo el continente, como presunto heredero de Fidel Castro. En este sentido, Chávez seguía los pasos de su alter-ego Simón Bolívar, quien fue él mismo un piñón en la maquinaria de Inteligencia de Jeremy Bentham, el spymaster británico. Chávez no fue el único bolivariano entrenado y adoctrinado en la Cuba castrista en los años 80: también Evo Morales y Nicolás Maduro lo fueron.

• En 2006, Chávez visitó Londres para encontrarse con el "amigo y camarada" Ken Livingstone, alcalde de la ciudad. El verdadero motivo: un acuerdo petrolero que se firmaría al año siguiente, en virtud del cual Venezuela proporcionaría petróleo a Londres para que se pudiesen rebajar los precios del transporte público para todos aquellos que viven de los benefits (traducción: población tercermundista inmigrante o descendiente de inmigrantes). Algo similar hizo Chávez en Nueva York y Boston. De nuevo, el bolivarianismo y las élites capitalistas de Occidente, coinciden en su deseo de mayor tercermundización y sostenibilidad de la pobreza. El conservador británico Richard Barnes notó agudamente que todos esos recursos estarían mejor invertidos ayudando a los pobres de la misma Venezuela.

Arriba: encuentro con el Papa Benedicto XVI el 11 de Mayo de 2006.
Abajo: con el alcalde de Londres Ken Livingstone, el mismo mes


• Tanto el golpe de Estado de 2002 como los disturbios de 2014 fueron inquietantemente reminiscentes de la operación de Bahía de Cochinos (Cuba), también organizada por la CIA. Con estas acciones, se llevó a cabo una purga de opositores al régimen, se reducía el peso de la clase media venezolana y se daba otra vuelta de tuerca a la limpieza étnica antiblanca. Las zonas más duramente castigadas por el gobierno en las protestas de 2014 coincidían con aquellas zonas donde más implantada está la raza blanca: Chacao y Táchira. Hasta en la pacífica Colonia Tovar, donde predominan los alemanes y holandeses étnicos, hubo represión gubernamental jacobina y odio contra el "sifrino". El gobierno bolivariano de Venezuela ha tenido rasgos de limpieza étnica al provocar un éxodo de blancos de origen español, portugués o italiano.

• El bolivarianismo, también conocido como bolibananismo, ha perdido toda credibilidad anticapitalista al vender las deudas debidas por Jamaica y República Dominicana, encuadradas en el contexto Petrocaribe, al banco Goldman Sachs —uno de los pulpos financieros más voraces del mundo. Caracas tampoco ha hecho ascos a otras turbias maniobras financieras especulativas.

•  Por mucho que se intente sintetizar marxismo con indigenismo, ambas corrientes son contradictorias. En 1848, Marx apoyó a EEUU en su anexión de territorios mexicanos, por considerar que EEUU representaba el "progreso". Engels era partidario de exterminar a los indígenas, considerados por él como "pueblos reaccionarios", igual que los vascos, los serbios y los escoceses.

• La Venezuela bolivariana ha apoyado a las FARC, un grupo organizado con la anuencia de EEUU en los años 60 para desestabilizar la región, frustrar las conexiones Colombia-Venezuela, establecer bases militares en Colombia y controlar el narcotráfico. Gracias a las FARC, la frontera Colombia-Venezuela corre el riesgo de convertirse en otra Afganistán-Pakistán, Siria-Iraq o México-Guatemala. Las FARC son además uno de los principales cárteles de la cocaína del mundo. Siguiendo las directrices de la Organización Mundial de la Salud, Chávez, junto con el presidente de Bolivia, Evo Morales, era partidario de legalizar la hoja de coca en el resto del mundo (aunque no en Venezuela). Debido a su alianza estratégica con las FARC, el gobierno bolivariano ha sido crucial en las negociaciones con la narcoguerrilla, que manejaron la idea de una legalización global de las drogas. Es difícil no ver en esto la larga mano de la Fundación Beckley.

La Beckley Foundation (Oxford, Reino Unido) tiene notorios lazos con el MI5 británico, el gobierno guatemalteco, la presidencia colombiana y, a juzgar por su logo, probablemente también con la francmasonería de rito escocés. Algunos de sus miembros fueron instrumentales en el descubrimiento y posterior popularización, por parte del agente Ronald H. Stark, del LSD en la época de la "contracultura", el Tavistock Institute y los experimentos psicosociológicos de las agencias de Inteligencia de EEUU y Reino Unido.

• Sin que sorprenda, el gobierno británico considera que las oportunidades de negocio en Venezuela son excelentes, aunque se sobreentiende que, como de costumbre, estas oportunidades son para las grandes multinacionales y emporios financieros, capaces de gestionar cabildeos y firmar acuerdos con gobiernos, no para el británico común. No hay que olvidar que la Commonwealth británica comparte frontera tanto terrestre como marítima con Venezuela, ya que tiene posesiones en las inmediaciones del país: Trinidad y Tobago, Grenada y Guyana (parte de la cual es reivindicada por Venezuela). No es de extrañar que gran cantidad de dinero negro y transacciones turbias fluyan en este entorno desfiscalizado, ambiguo y desregulado.

• Chávez contrajo matrimonio con una venezolana blanca, Marisabel Rodríguez. En eso quedó toda su dialéctica indigenista y afrocéntrica.

• Chávez juzgaba que "ser rico es malo, es inhumano", pero su fortuna llegaba a los 2 mil millones de dólares e incluía joyas, vastas fincas, colecciones de automóviles, etc. Una fortuna indecente, propia de un jeque de una petromonarquía árabe vendida a Occidente.

• Chávez renunció totalmente a la herramienta de soberanía nacional por excelencia: la energía nuclear. Los Estados más influyentes del mundo le conceden gran importancia al núcleo por el efecto autarquizante que tiene sobre la política energética. Argentina, Brasil y en menor medida Chile, ya se encuentran en proceso de implantar la energía nuclear. El 15 de Marzo de 2011, Chávez declaró que la energía nuclear es "algo extremadamente riesgoso y peligroso para todo el mundo" y canceló un acuerdo que tenía con Rusia para construir la primera planta nuclear de Venezuela. En esto, curiosamente, estaba de acuerdo con el presidente de Colombia y antiguo alumno de la London School of Economics, Juan Manuel Santos.

• Holanda también mantiene sus negocios turbios con Venezuela a cuento de fronteras marítimas compartidas mediante islas como Aruba, Bonaire y Curaçao. Ámsterdam se encuentra a la espera de que el tratado de la UE con MERCOSUR inaugure una nueva era para las empresas holandesas en la región. Holanda importa gran cantidad de petróleo venezolano y mantiene una importante refinería en Curaçao. De nuevo, el mismo gobierno holandés admite la importancia de las relaciones con Caracas.

Vestigios de la piratería holandesa en el Caribe. Gracias a las Antillas Neerlandesas, Holanda mantiene abierta su ruta marítima, estrangulando el espacio marítimo venezolano. Junto con Surinam, Holanda puede mantener un pie en Sudamérica e intervenir en el comercio regional.

Algo parecido podríamos decir del caso cubano. Cuando el gobierno de Fulgencio Batista dejó de interesar a EEUU, el presidente Eisenhower le comunicó al cubano que Washington "consideraba su gobierno terminado", al tiempo que decretaba un embargo de armas sobre la isla. Esto facilitó el ascenso de Fidel Castro, entrenado en un rancho en México y ahijado del rockefelleriano Council on Foreign Relations, que fue ayudado por círculos masónicos en Tuxpán (México) para zarpar hacia Cuba en 1956. El periodista estadounidense Herbert L. Matthews, que ya había edulcorado la revolución maoísta en China, pintó a los castristas cubanos como reformistas agrarios en busca de justicia social. Tras la toma de poder en 1959, Batista se exilió en España y el castrismo tuvo un efecto de limpieza étnica en Cuba, con las clases acomodadas y medias huyendo en masa a Miami y otras ciudades estadounidenses. Kennedy, que describirá el mandato de Batista como "una de las dictaduras más sanguinarias y represivas en la larga historia de la represión latinoamericana", permitirá que la CIA organice, en 1961, una fuerza de patriotas cubanos para retomar su isla y derribar al comunismo. Completamente abandonada por Washington, que les negará apoyo aéreo en el momento clave, esta legión será masacrada por las fuerzas castristas. A toro pasado, es fácil ver que con esta traición descarada, la CIA ponía en bandeja a Castro a sus opositores y, de paso se quitaba del medio a la inquieta presencia de patriotas cubanos excesivamente militantes. En adelante, Cuba le hará el trabajo sucio a la globalización en el resto de Iberoamérica, así como en Argelia, Angola (el Vietnam de Cuba) y otros lugares. EEUU decretará un nuevo bloqueo naval contra Cuba, gracias al cual todo el comercio caribeño será monopolizado por Washington y sus paraísos fiscales.

Visto en el tebeo "Furia". Bahía de Cochinos, 1961. Traicionados por la CIA y privados de apoyo aéreo, la fuerza voluntaria de cubanos patriotas es masacrada por el gobierno castrista. Muchos de estos hombres, buena parte de origen gallego y asturiano, eran terratenientes, rentistas y empresarios en la Cuba precomunista. Si ya al principio del Siglo XX los gallegos y asturianos eran poblaciones altamente organizadas en la sociedad Cubana, siguieron siéndolo en Miami. Esta fuerza voluntaria no sólo contaba con ex policías y ex militares de Batista, sino también con dueños de un total de 370 mil hectáreas de terreno cubano, 10 mil inmuebles, 70 fábricas, 10 azucareras, 3 bancos, 5 minas y 12 "cabarets". Como los nobles de la Edad Media, eran hombres de grandes privilegios, pero a cambio, eran también los primeros en dar la cara arriesgándolo todo contra el enemigo con las armas en la mano. Con esta masacre, tanto Washington como La Habana se quitaban de en medio a un molesto protagonista regional.

Las amistades peligrosas de Fidel Castro con el Consejo de Relaciones Exteriores de John D. Rockefeller. Si alguien se preguntaba qué clase de intrigas han podido sostener y viabilizar, durante cinco décadas, a un Estado comunista supuestamente hostil en el bajo vientre de la principal superpotencia mundial, ésta es una buena respuesta.

Con todo, se equivocan quienes pretenden ver en Cuba una referencia hispanófoba o progre. Ni las referencias del Che Guevara a los negros y los "invertidos" pueden considerarse políticamente correctas, ni las visitas del Che Guevara a Madrid pueden considerarse hispanófobas, ni la España franquista fue precisamente enemiga de Cuba. De hecho, Madrid fue de los pocos Estados que rompió el bloqueo comercial decretado por Washington y Fidel Castro, amigo personal del político franquista Manuel Fraga, decretó luto oficial a la muerte de Franco en 1975.

Si el antiamericanismo de regímenes como Caracas o La Habana es pura pantomima y estrategia de la tensión, solo cabe pensar que ambos son meros pretextos de la globalización para militarizar el Mare Nostrum de Washington, ponerlo patas arriba, polarizar Iberoamérica, envenenar las relaciones, provocar incendios en todo el continente para poder presentar al Pentágono como bombero, y canalizar los flujos migratorios necesarios para globalizar los mismísimos Estados Unidos. Durante décadas, Cuba ha sido la Corea del Norte del Caribe, destinada, como Corea del Norte, a justificar la militarización naval, la balcanización, la presencia de bases militares y la frustración de ciertas rutas comerciales.

Los nidos de piratas antiespañoles de antaño [30] se han transformado en paraísos fiscales o estados fallidos. La increíble balcanización marítima del Caribe y el Golfo de México, sin parangón en los Siete Mares, no es casual, sirve a un fin claro: que no exista una potencia marítima hegemónica capaz de bloquearle el acceso atlántico o panameño a la vasta cuenca estadounidense del Mississippi. Un vistazo a las Zonas Económicas Exclusivas nos ofrece un infernal mosaico de paraísos fiscales, colonias británicas, francesas y holandesas, bases militares estadounidenses (Guantánamo, Haití), espacios ambiguos (isla de Navassa) y regímenes de opereta como Cuba o Venezuela (el extremo opuesto al paraíso fiscal), que configuran un sistema de cerrojos para cerrar el Mediterráneo Americano a cal y canto, convirtiéndolo de facto en un lago interior estadounidense. Hace siglos, el propósito de la barrera insular era aislar a Madrid de los virreinatos de Nueva España y Nueva Granada y atacar dichas posesiones. Evidenciaba una estrategia fuertemente marítima, propia de potencias que no se desenvuelven bien en tierra firme. El canal de Panamá y el proyectado en Nicaragua proporcionan las válvulas de escape de esta inmensa y peligrosísima olla a presión. Tras mirar este mapa cuesta mucho no llegar a la conclusión de que la influencia hispana es un auténtica amenaza para EEUU en este teatro de operaciones, motivo por el que EEUU ha creado su propia marca de cultura iberoamericana, a base de música "latina", política "bolivarianista", indigenismo y Spanglish puertorriqueño.

  
[30] La piratería en el Caribe, ejercida por ingleses, holandeses y franceses, fue absolutamente clave en la desestabilización y finalmente desintegración del Imperio Español. Aquí destaca la isla Tortuga, pero especialmente Jamaica, la isla caribeña más grande que cayó en manos de los ingleses. Un pequeño contingente de judíos había llegado a la isla en 1510, poco después de que el hijo de Cristóbal Colón se hubiese asentado allí. Principalmente mercaderes, los judíos jamaicanos eludieron la Inquisición llamándose "portugales". Hacerse pasar por cristianos nuevos de Portugal les permitía cruzar el Atlántico, ya que eran el único grupo étnicamente judío al que se le permitía asentarse en el Nuevo Mundo. Cuando los ingleses tomaron la isla en 1655, los judíos jamaiquinos consideraron que la mejor forma de evitar que Jamaica cayese de nuevo en manos españolas era convertirla en una base de piratería, cosa con la que el gobierno inglés concordaba, hasta el punto de que el primer gobernador inglés de Jamaica, Henry Morgan, fue un ex pirata. Establecidos en Port Royal, los piratas de todas las nacionalidades —judíos incluidos— imitaron a los watergeuzen calvinistas holandeses (a su vez fuertemente inspirados en las fechorías de los piratas turcos y berberiscos en el Mediterráneo), constituyendo una formidable fuerza disuasoria para España. Jamaica se convertirá en el centro de una extremadamente intrincada y diversificada red de contrabando e información, exportando, por decenas de miles de toneladas, uno de los peores venenos que el ser humano ha inventado: el azúcar refinado.

Extracto:

http://europasoberana.blogspot.com.es/2015/02/globalistan-construyendo-el.html

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