domingo, 8 de febrero de 2015

Clases de crímenes según la raza.

Hay dos clases de crímenes según su virulencia, estando cada uno de ellos correlacionado con un tipo racial:

1. Crímenes violentos.

Crímenes vulgares, violentos, brutos y callejeros como robos con violencia e intimidación, violaciones, palizas, asesinatos, con ensañamiento a veces.

Los criminales obtienen poco rendimiento económico y social. Consiste más en un desahogo de la frustración y violencia innata que llevan dentro de sí que del deseo de obtener un inteligente beneficio que compense el riesgo de cometer el crimen. Por eso, suelen acabar mal.

El hecho de delinquir a cambio de poco rendimiento demuestra poca inteligencia. Y en efecto, este tipo de crimen está correlacionado con la baja inteligencia y la bruticie, siendo sus protagonistas principalmente negros, mestizos (moros), gitanos y amerindios. Así lo demuestran las estadísticas de J.P. Rushton en su libro “Raza, evolución y comportamiento”.
“Podrás sacar al tigre de la selva, pero nunca sacarás la selva del tigre” (proverbio chino).
“Puedes sacar al negro de la jungla, pero no puedes sacar la jungla del negro”. (William Pierce).
Es un tipo de crimen que requiere poca organización y poca colaboración con otros individuos.

2. Crímenes de guante blanco.

Y luego está la otra criminalidad, la de guante blanco, las estafas económicas, las redes clientelares de políticos y empresarios, etc.

Aquí destacan los blancos, los asiáticos y no digamos los judíos. Está correlacionada con una inteligencia mayor, necesaria para ocupar puestos sociales altos y necesaria para organizar sus fechorías. Es una criminalidad motivada no en la incapacidad para contener la bruticie, sino en la ambición y el deseo de enriquecerse a toda costa. Suelen acabar mejor que los culpables de crímenes violentos por varios motivos:
  • Son más difíciles de probar.
  • La sociedad los disculpa más, pues al no ser violentos, no producen miedo, sino sólo desprecio, y el desprecio es un sentimiento más débil que el miedo (igual que el aprecio es más débil que el amor). Por ejemplo, Jordi Pujol es un megaladrón, pero no tiene media hostia. En cambio, un tipo que atraca con cuchillo o pistola, o que pone una bomba acojona de verdad porque cualquiera puede ser víctima.
  • El dinero que roban se percibe como un robo impersonal, emocionalmente lejano, en donde la propiedad del dinero robado está repartida entre muchos (los contribuyentes) y no se siente claramente como propia, y por lo tanto, menos irritante, que el de un atracador que te aborda por la calle y te vacía la cartera. Ejemplo: El ejemplo citado de Jordi Pujol. Hay excepciones muy concretas, como que te hayan estafado con unas acciones preferentes o con un timo piramidal, en donde la víctima sí percibe claramente el quebranto económico en su cuenta bancaria.
Este tipo de crimen se realiza muchas veces en colaboración con otros individuos formando organizaciones mafiosas altamente jerarquizadas y organizadas: La “mafia rusa” (que es en realidad mafia judía), la mafia italiana, la yakuza japonesa, etc. Emplean a individuos llenos de bruticie del primer tipo para ejecutar los crímenes más violentos.

https://qbitacora.wordpress.com/2015/01/31/clases-de-crimenes-segun-la-raza/#more-7877

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