miércoles, 12 de agosto de 2015

No puedo evitar pensar que algo está pasando...

 

-Cuando los medios de comunicación difunden a diario noticias donde la mujer aparece como víctima de la opresión patriarcal o impregnada de un aura de superhéreoe sin mácula alguna...algo está pasando.

-Cuando la más mínima crítica contra determinados colectivos (gays, inmigrantes, mujeres otra vez...) te convierte en un leproso social...algo está pasando.

-Cuando no existe un sólo periodista capaz de salirse de la línea oficial, capaz de contrastar con datos objetivos mantras como la famosa desigualdad salarial de las mujeres...algo está pasando.

-Cuando en los mass media se oculta la nacionalidad de los delincuentes y violadores y en cambio se convierte en una emergencia nacional y diplomáticas como la famosa agresión a aquella chica ecuatoriana en el metro de Barcelona...algo está pasando.

-Cuando las agresiones a la población de Salou se omiten de los resúmenes de las noticia...algo está pasando.

-Cuando el cáncer de mama (ojalá no hubiera ni una sola muerte por esta causa) se convierte en un ejemplo más de lo difícil que es la vida para las mujeres y lo supermaravillosas que son mientras que el cáncer de próstata no recibe ni una décima parte de atención y apoyo...algo está pasando.

-Cuando los políticos deciden actuar premeditada y legislativamente contra la mitad de la población sin el menor pudor...algo está pasando.

-Cuando pretenden hacernos creer que personas al borde de la muerte por inanición son capaces de llegar a nuestras costas con físicos de atletas olímpicos después de atravesar África y sin nada para alimentarse durante las semanas de travesía...algo está pasando.

No puede ser casualidad, ni siquiera estupidez. No puede ser que ningún medio de comunicación, que ningún político vea estás cosas y no disienta. No puede ser que hechos tan evidentes e injustos sean tolerados por tanta gente a la vez sin la menor fisura...No puede ser que la irracionalidad y la injusticia formen un bloque tan monolítico, tan cohesionado. Cuando tantos están de acuerdo en actuar en una determinad dirección, contra toda lógica y realismo...algo está pasando.

lunes, 10 de agosto de 2015

DESCUBRE AL DUEÑO DE LOS DENOMINADOS “MEDIOS DE MASAS PROGRESISTAS”

Todos conocemos a los medios de comunicación conservadores que apoyan los intereses de la alta finanza, defensores acérrimos de los partidos etiquetados como “derechistas” y del llamado liberalismo económico, medios muy coherentes con los intereses de sus propietarios. Pero hoy vamos a hablar de un tema tabú para muchos, vamos a desmontar con datos el mito de “los medios de masas progresistas”, “los medios del pueblo”, “los medios que defienden al ciudadano contra el capital “.

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viernes, 7 de agosto de 2015

¿Quién rompió España?

La Transición al Nuevo Orden Mundial



Con el actual proceso separatista en marcha en Cataluña (y pronto en otras regiones) desde algunos sectores de la Derecha se acusa a los separatistas de “querer romper España”. La realidad es que España se rompió hace muchos años, y no fueron los separatistas precisamente.

España empezó a romperse a principios de los años 60, cuando desde Estados Unidos y los grupos de poder mundial que orbitan a su alrededor, decidieron empezar a preparar la España post-Franco. Para eso, contaron con toda una innumerable plaga de colaboradores desde dentro de España, aquellas “élites españolas al servicio del extranjero” que Carrero Blanco había identificado como uno de los cuatro enemigos de España (los otros eran la masonería, el comunismo y el capitalismo radical)

España se rompió un poco más el 20 de diciembre de 1973, con el asesinato del propio Carrero, tras su entrevista con el sionista Henry Kissinger, y se rompió del todo en el proceso llamado Transición, un proceso diseñado por la CIA americana, con la colaboración de las élites francesas, alemanas y, por desgracia, también de las españolas. Del Rey Juan Carlos para abajo. Con una diferencia: las élites extranjeras trabajaban en beneficio de sus países. Las españolas no.

Este proceso terminó en el certificado de ruptura definitiva de España: la Constitución de 1978. En ella se daba inicio a la destrucción de la soberanía nacional de España, por debajo y por arriba. Por debajo, transfiriendo todo tipo de competencias a las autonomías, permitiendo la existencia de partidos separatistas y dándole a esos partidos herramientas fundamentales como la educación, la cultura, medios de comunicación y una sobre-representación exagerada a la hora de poder formar gobiernos a nivel nacional. Aún peor, a nivel nacional la educación y la cultura se entregaron a la izquierda, que empezó (y continúa hoy) un proceso de des-nacionalización sin precedentes, ridiculizando y burlándose en todas partes (películas, series de televisión…) de cualquier sentimiento nacional o patriótico.

Por arriba, y aun peor, se entregó la soberanía a instituciones extranjeras globalistas. A través de los artículos 93 y 96 de la Constitución, montones de soberanía fueron entregados a la UE, al BCE, a la OTAN, a la ONU… incluidas soberanías tan básicas como la monetaria o la militar. Desde entonces, hemos asistido a la destrucción económica, industrial, militar, cultural y familiar de España. Nuestra Nación está rota por todas partes, endeudada hasta el cuello, hundida demográficamente, por lo que hemos de importar inmigrantes en masa. Una oleada tercermundista que se nos llevará por delante, en especial la oleada islamista.

El actual proceso separatista es un episodio más de nuestra ruptura. Y, de nuevo, las mismas fuerzas anglo-sionistas que diseñaron la Transición vuelven a aparecer. No parecen casuales los encuentros de Artur Mas con el embajador USA en España y su visita a Israel días antes de marcar el 9-N como fecha de la pasada consulta separatista. Hasta la prensa de derechas reconoce, de mala gana, la posible influencia de ambos países en dicho proceso (la misma prensa que les apoya, curiosamente). La misma influencia anglo-sionista que diseñó la Transición, los mismos grupos de poder internacional que diseñaron la muerte de Carrero, el 23-F o el 11-M. Los mismos que nos han tutelado y hundido durante 40 años, porque España no puede ser fuerte. Porque “cuando España es fuerte, es peligrosa” (Kissinger). Esos grupos de poder son los que rompieron España y hoy la siguen rompiendo, junto a las mismas élites políticas, mediáticas y financieras españolas de antes.