miércoles, 22 de agosto de 2018

Las 7 mentiras sobre el Valle de los Caídos

MENTIRA 1“El Valle de los Caídos es un mausoleo en memoria de Franco”. 
Tanto prensa nacional
Como internacional
La realidad es que Franco jamás dejó por escrito que quisiera ser enterrado en el Valle de los Caídos. De hecho había comprado un mausoleo para ser enterrado en el cementerio de El Pardo, el cual había adecuado convenientemente porque su diseño primero le parecía excesivamente ostentoso. 


Quien tomó la decisión de llevar a Franco al Valle de los Caídos fue: Juan Carlos I de Borbón (a instancias de Arias Navarro) , un par de semanas antes de que tomase posesión como jefe de Estado.

Precisamente porque no estaba previsto el entierro de Franco, hubo que hacer un hueco a toda prisa. Y como no se disponía de una lápida adecuada, se recuperó una que había sido desechada cuando se enterró a José Antonio en 1959, por lo que la lápida de Franco tiene inscrito el nombre del fundador de la Falange por el reverso.


MENTIRA 2: “Hay que convertir el Valle de los Caídos en un lugar de memoria de todas las víctimas de la Guerra Civil, no sólo de los muertos del bando franquista.”

El Valle ya es un lugar de reconciliación. En la basílica están enterrados 33.782 combatientes de ambos bandos de la guerra.

En el Decreto-Ley de 1.957 se dice expresamente: “Este ha de ser, en consecuencia, el Monumento a todos los Caídos, sobre cuyo sacrificio triunfen los brazos pacificadores de la Cruz”. 

Al año siguiente, en una circular de mayo de 1.958, se manifestaba aún más claramente la intención de acoger a todos los caídos “SIN DISTINCIÓN DEL CAMPO EN QUE COMBATIERAN”.



MENTIRA 3: “El Valle fue construido por mano de obra esclava”. 



Quienes trabajaron en el Valle de los Caídos lo hicieron de forma completamente voluntaria, pues los presos que quisieran trabajar debían solicitarlo en el Ministerio de Justicia, de acuerdo al sistema oficial de redención de penas.


Esta redención al principio fue de un día de trabajo por un día de condena (1x1), pero al final llegó a ser seis días de condena por cada uno de trabajo (6x1).

Los presos cobraban un jornal que era muy semejante o idéntico al de los trabajadores libres. Su jornada también era la misma, y cobraban las horas extraordinarias, también se contabilizaban los días festivos, los días que estaban enfermos, y el destajo exactamente igual que los trabajadores. Para los turnos de noche incluso se pedía la conformidad de los reclusos. (La labor más dura y peligrosa -la perforación de la cripta- fue realizada por trabajadores libres).


Esto explica que muchos de ellos continuaron como trabajadores en el Valle de los Caídos una vez cumplida su condena.

Curiosas condiciones de esclavitud en las que se les daba permisos para acudir a fiestas de los pueblos cercanos, bajo el compromiso de regreso. Se organizaban bailes, procesiones y algunos juegos como fútbol o bolos. Y en ocasiones los presos podían dormir con sus familias.

Además, el Valle se convirtió en un núcleo de población en el que se alojaban los obreros y sus familias, y contaba, por ejemplo, con escuela, donde era obligatorio llevar a los hijos de los que vivían allí (obreros presos o libres). Al frente de la escuela estaba un preso, Don Gonzalo de Córdoba, que llegó al Valle para redimir su propia condena. Es de destacar que todos los niños acabaron el bachiller en el Insituto San Isidro de Madrid, lo que en aquella época no era tan normal.


MENTIRA 4: “Los trabajadores eran presos políticos”. 


El Valle de los caídos fue construido principalmente por obreros libres, presos comunes y en última instancia por “presos políticos”. 

Con respecto a los famosos “presos políticos”, nos intentan vender la idea de que fueron hermanitas de la caridad condenados por sus ideas políticas. La realidad es que muchos de ellos tenían DELITOS DE SANGRE.

Por ejemplo, en el Valle de los Caídos hubo “presos políticos” (CRIMINALES DE GUERRA) que participaron en los sucesos del TREN DE LA MUERTE por el que 191 pasajeros fueron fusilados sin juicio alguno.

Otro ejemplo del Valle que podríamos poner es el del “preso político” Justo Roldán, apodado “El Matacuras”, se le llamaba así porque se jactó de haber matado a 5 curas en la Guerra Civil. Pasó de ser condenado a muerte, a salir libre en 7 años.





MENTIRA 5: “Unos 20.000 presos pasaron por el Valle de los Caídos”.
Una de las mentiras preferidas de los FakeNews.
De los 19 años que duraron las obras, solo durante 7 trabajaron reclusos.
  • De 1940-1943: Trabajaron obreros libres. 
  • De 1943-1950: Trabajaron obreros libres y obreros penados.
  • De 1950-1959: Trabajaron obreros libres.
En diciembre 1943 eran 679 presos.
En mayo 1947 eran 1.029 presos.
En noviembre de 1948 eran 1.278 presos.


MENTIRA 6: “En el Valle murieron miles de presos”.
Pero no solo se hablan de cifras disparatadas como la de los 27.000 obreros muertos (más muertos que obreros), también se han atrevido a propagar la mentira de la existencia de presos sepultados en la cimentación, una aberración arquitectónica.

Este bulo no solamente lo han propagado con el Valle de los Caídos, también con otras obras en la que trabajaron presos, como por ejemplo la obra del embalse del Cenajo.
Según el médico del Valle, el Doctor Lausín, que llegó como PRESO, en el Valle de los Caídos murieron 14 personas durante los 19 años de construcción. Jamás habló de cadáveres de presos sepultados en la cimentación ni por supuesto de miles de muertos.


También intentan atribuir las muertes por silicosis al hecho de haber trabajado en el Valle obviando que aquellos que murieron por silicosis habían trabajado en la mina antes y después de su paso en la construcción del Valle.



MENTIRA 7: “El Valle fue una obra faraónica construido en tiempos de miseria con fondos públicos”.

En cuanto a la financiación, el Valle de los Caídos no supuso el desembolso de una sola peseta de dinero público. El 75% de su coste se financió con el sobrante de las donaciones voluntarias al bando nacional durante la guerra civil.


El 25% restante salió de dos sorteos extraordinarios de Lotería Nacional que tuvieron lugar a partir de 1957.

Por último, señalar que los trabajadores (desde 1950 ya todos eran libres) disfrutaron al acabar las obras de VIVIENDAS DE PROTECCIÓN OFICIAL en Madrid y una indemnización de 150.000 pesetas.




"La comparación entre quienes, con una guerra civil aún fresca en la memoria, quisieron la reconciliación, y quienes alientan el odio inextinguible del resentimiento ochenta años más tarde, no puede ser más sonrojante". (Fernando Paz)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.