martes, 15 de septiembre de 2020

Reflexión sobre el área patriota: LA PIRÁMIDE.

La actualidad del área patriota exige un pequeño análisis sobre los dos caminos para hacer política: el de la autonomía histórica y el modelo tradicional.

Ambas partes, enfrentadas en la estrategia (aunque no en lo personal, quiero pensar), deberían buscar puntos de unión.

Los partidarios de la autonomía histórica para hacer política, no deberían encontrar inconveniente en asistir a título individual a "actos de cementerio" o colaborar en labores de pleito contra el cambio de nombres de calles por la memoria histórica o cualquier otro menester. 

Por la parte del modelo tradicional, consideramos que aquellas organizaciones que deseen reivindicar fervientemente modelos, estéticas, siglas, banderas... del pasado, no deberían hacerlo bajo un propósito político sino bajo un propósito cultural.

En síntesis, lo que desde estas líneas se propone es que cada "bando" se centre en lo suyo, sin perjuicio de que se apoyen mutuamente de forma indirecta.

Simplemente habría que tener dos frentes de acción (cada uno con portavoces y líderes bien diferenciados):

1) El de la acción política, representado por una organización/partido político de ámbito nacional con la posibilidad de concurrir a elecciones allá donde haya creado tejido social previamente.

2) El cultural/histórico, representado por una o varias asociaciones, dependiendo la temática (Ej: Vieja Guardia para el ámbito falangista, Devenir Europeo para el ámbito NS).

En el fondo, deberían asistir tanto los miembros del partido político a los actos de la asociación cultural, como al revés.  Es decir, que todos salgan de su zona de confort.

Hay que evitar el: "no, yo solo redes sociales", "no, yo solo primera línea", "no, yo solo voy al homenaje a fulanito", "no, yo solo voy a conferencias".

Habría que aspirar a que todos sean militantes de todo. Un movimiento integral.

EL ETERNO DILEMA

¿Y por qué es tan difícil llevar la anterior propuesta a la práctica?
Porque hay organizaciones que ocupan, o quieren ocupar, tanto el tema político como el tema histórico. Al final, aunque seguramente lo hagan de buena fe, la realidad es tozuda y demuestra que ni comen, ni dejan comer.

Ejemplo: la exhumación de Francisco Franco ha sido una cuestión que realmente no ha quitado el sueño a la inmensa mayoría de españoles; sin embargo, sí ha quitado el sueño a varios partidos del área patriota.

Nadie discute que los rojos tengan sus asociaciones para hacer homenajes a la Pasionaria, Carrillo, etc, etc, de hecho tienen infinidad de estas asociaciones porque están subvencionadas. 

Su estrategia es la de crear 400 asociaciones que en realidad van en la misma dirección. A nosotros eso no nos funciona porque no tenemos el sistema a favor. La única manera de ser algo más representativos es condensar todas las acciones a través de la misma asociación, y separarlo radicalmente de la acción política.

La izquierda, a veces incluso se permite la licencia de quitarse la careta (no solo Podemos, sino también el PSOE -Ej: las 13 rojas-) pero porque ellos tienen ganada la guerra cultural y el monopolio de los medios de comunicación.

A ver si así se entiende: Cuando Abascal esté mas -aún- instalado en el sistema, también podrá permitirse la licencia de tirar algún guiño al régimen anterior. Mientras tanto, es bien palpable que VOX se aleja todo lo posible de todo lo que huela a franquismo.


Como conclusión final,


y a modo de crítica constructiva, pedimos a los dos partidos políticos falangistas que se unifiquen, pero no porque así vayan a sacar más votos (que está claro que no lo van a hacer) sino para liderar el frente cultural/histórico del que se hablaba al principio. Se llame Vieja Guardia, se llame Falange, o se llame como se quiera llamar, pero un frente cultural que no se inmiscuya en política, pero que sus miembros colaboren y apoyen de forma individual a los que sí deban liderar ese frente político.


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