sábado, 24 de abril de 2021

Antifas queman una sede patriota en Turingia, Alemania.

Ya había recibido ataques previos, de hecho las compañías de seguros ni siquiera les cubrían ya porque no les salían rentables.


La sede era un edificio histórico que fue comprado por la asociación de Úrsula Haverbeck, la anciana de 92 años que estuvo en prisión recientemente por negar el Holocausto.

Tenían gimnasio, sala de conciertos, estudio de grabación de música RAC... un edificio polivalente.
Fue quemado ayer viernes 23 de Abril de 2021.



Para el ataque arrancaron las rejas metálicas, accedieron al interior y una vez dentro arrojaron los artefactos incendiarios.



Tan solo publican estas escuetas líneas en un medio local:

"Casi 80 bomberos se apresuraron al fuego el viernes por la noche. El fuego se podía ver desde lejos, la columna de humo era tan alta. Al parecer, el fuego se desató en el ático. ¿Por qué? Aún no está claro."

https://www.thueringen24.de/thueringen/article232124443/Brand-Feuer-Rittergut-Guthmannshausen-Thueringen-Soemmerda-Feuerwehr-Brandstiftung-Neonazis-Nazi-Treff.html

¡¡No está claro dicen los hijos de puta perrodistas!!. Seguramente hayan sido los antifas en colaboración con los servicios de información.

Recordamos que ya hubo un escándalo hace varios años en el que policías se infiltraron en las filas del NPD cometiendo actos violentos para promover la ilegalización del partido y generar rechazo social.

Y recordamos que hace pocos meses a un camarada alemán le entraron en su casa varios antifas disfrazados de policía, y le dieron una paliza, además de destrozarle la casa. Sabían que trabajaba de profesor de autoescuela, por lo que le reventaron los tobillos a martillazos. No hubo ningún detenido.

El antifascismo y el propio sistema, es una simbiosis.

Mucho apoyo a los camaradas de Turingia, y en general a todos los nacionalistas alemanes.

Militante en el gym de la sede, con camiseta de Pugilato.

viernes, 23 de abril de 2021

¿Qué se celebra el 23 de Abril en Castilla? La verdad sobre los comuneros.

Contexto histórico


Tras la muerte de Fernando el Católico (marido de Isabel la Católica) hacia finales de 1516, Carlos I  (nieto de los Reyes Católicos) se autoproclama rey de sus posesiones en España, y esto lo hace aun estando viva su madre (Juana la Loca). Fue nombrado rey de España en 1517.

Sin embargo Carlos I, nació y fue educado en Flandes, de hecho no hablaba español, por lo que no fue muy bien recibido por la nobleza castellana.

Además, Carlos I  se trajo consigo muchos nobles y clérigos de Flandes, lo que se convirtió en una amenaza para el poder de las élites castellanas (descontento que se extendió a todas las capas sociales).

En 1519 fue coronado emperador de Alemania como Carlos V, de ahí el sobrenombre de Carlos I de España y V de Alemania.

En estos primeros momentos de su reinado, aún tenía títulos y territorios en el centro de Europa que reclamar/negociar/conquistar/pacificar, fruto de sus herencias y alianzas. Es decir, tenía "muchos frentes abiertos" y lógicamente necesitaba financiación, por lo que decidió subir los impuestos.

Sin embargo, esta subida de impuestos fue una decisión impopular, especialmente en el contexto de la mala situación económica en la que se encontraba Castilla tras la muerte de los Reyes Católicos.

Esto, unido al malestar por una corte controlada por los flamencos, fue el detonante de las revueltas comuneras que pretendían negociar con el Rey una bajada de impuestos.

¿Quiénes fueron los comuneros?


Juan Padilla: Casado con María Pacheco, miembro una familia noble. El germen de la revuelta en Juan Padilla, es posible que se diera por la negativa del Rey Carlos a concederle uno de los cargos que, por herencia, creía tener derecho a ostentar. María Pacheco tuvo gran parte de culpa en este empuje revolucionario, debido a que su marido era de inferior rango a ella y no quería perder más posiciones en el escalafón social.
Su carisma natural y sus declaraciones públicas contra los extranjeros traídos por el rey pronto lo convirtieron en el líder del levantamiento.

Juan Bravo: era primo de María Pacheco, la esposa de Juan Padilla. Pertenecía a la baja nobleza.

Francisco Maldonado: Señor de un feudo, sus motivaciones para entrar en guerra contra Carlos venían de mucho más atrás. Los Reyes Católicos dieron el derecho a los concejos de defender sus derechos ante los tribunales en detrimento de los Señores.

La batalla de Villalar

Las revueltas comuneras se sucedieron apoyados inicialmente por los nobles castellanos, aunque estos, al ver que la revuelta empieza a tomar tintes antiseñoriales, decidieron dar un paso atrás y apoyar a los imperialistas.

En abril de 1521, la tropa comunera, liderada por Padilla, Bravo y Maldonado, toman Torrelobaton y allí se atrincheran asediados por los imperialistas, por lo que deciden emprender marcha a Toro, pero son alcanzados por el ejercito de Carlos I en Villalar.

El 23 de abril de 1521 se produce la batalla que puso fin a la Guerra de las Comunidades contra Carlos I tras la caída de las tropas comuneras en Villalar. Un día después, los líderes Padilla, Bravo y Maldonado fueron ajusticiados en la plaza del pueblo castellano que con el paso del tiempo se ha convertido en el centro de la celebración popular del Día de Castilla y León. Se celebra por tanto, una derrota.

La noticia de la ejecución de los cabecillas de la revuelta, llegó rápidamente a las ciudades levantadas que fueron rindiéndose una por una, exceptuando Toledo. En julio de 1522, Carlos I establece su corte en Palencia, con lo que se intensificó la persecución contra los antiguos comuneros, hasta que en noviembre, ya en Valladolid, el Rey promulgó el Perdón General, donde se amnistía a 293 comuneros exceptuando una sola persona, María Pacheco, que murió en Portugal.

Conclusiones....


Podemos considerar esta revuelta como una guerra civil castellana, pues 
aunque la revuelta parte contra el poder de un emperador extranjero, al final luchan en el mismo campo de batalla castellanos contra castellanos.

Aunque se sumaran las clases populares a la revuelta, esencialmente fue una revuelta promovida por las clases altas para proteger sus intereses y sus privilegios. De hecho, los propios comuneros eran nobles.

Por cierto, jamás existieron pendones morados en Castilla, ya que el color de sus banderas era carmesí, que posiblemente con el paso del tiempo, quedarían en una tonalidad parecida al morado.

En definitiva, esto es lo que defiende a día de hoy la extrema izquierda: la derrota de unos burgueses, movidos por xenofobia hacia un Rey extranjero.

Sin duda deberíamos elegir una mejor conmemoración para el día regional, remarcando que un nacionalista debe primar el sentir nacional al sentir regional, pues este último exacerbado es el germen de los separatismos.